La Recuperación de la Población
El siglo XIV, toda Europa sufrió las consecuencias de una terrible crisis provocada por las malas cosechas, las guerras y las enfermedades. La agricultura no producía lo suficiente para alimentar a toda la población. Muchos suelos se habían agotado, fuertes lluvias provocaron la pérdida de cosechas. Gran parte de la población estaba desnutrida y muchas personas murieron de hambre. También fue un periodo de continuas guerras y revueltas populares, que asolaron las ciudades y los campos y provocaron muchas muertes. En 1348 se desató en Europa la peste negra, que arrasó todo el continente, y acabó con más de una cuarta parte de la población. Durante el siglo XV la situación mejoró y la población comenzó a recuperarse. Y en el siglo XVI la población creció mucho.
¿Cómo se Consolidaron las Monarquías Autoritarias?
Los reyes crearon una burocracia y una administración centralizada y profesional que dependía directamente del rey. Fortalecieron el ejército. Las tropas estaban pagadas por el monarca y obedecían sus órdenes. Aumentaron los impuestos para obtener ingresos con los que financiarse. No obstante, la aprobación de nuevos impuestos siguió estando sometida a los Parlamentos. Crearon una red diplomática para mantener relaciones con los países vecinos. Surgieron las llamadas monarquías autoritarias. La corte, o casa del rey, se instaló en una ciudad fija desde donde se dirigía el gobierno.
Castilla y Aragón en el Siglo XV
Cuando murió el rey Enrique IV en 1474, los castellanos se dividieron entre los partidarios de su hija Juana (apodada la Beltraneja) y los de su hermana Isabel. Esta última fue proclamada finalmente reina de Castilla, tras una guerra civil que duró 5 años. La Corona de Aragón, la muerte sin descendencia de Martín I en 1410 dejó vacante el trono. En 1412 se reunieron en Caspe 9 compromisarios, 3 por cada reino que formaba la corona (Aragón, Cataluña y Valencia) y nombraron rey a Fernando de Antequera, de la dinastía Trastámara.
La Unión Dinástica
En 1469 se habían casado Fernando, hijo del rey de Aragón, e Isabel, hermana del rey de Castilla. En 1477 Isabel se convirtió en reina de Castilla, y en 1479 Fernando sucedió a su padre en el trono aragonés. Se produjo entonces la unión de la Corona de Castilla y de la Corona de Aragón. Pero esta unión era solo una unión personal, Isabel y Fernando, los llamados Reyes Católicos, gobernaban conjuntamente sus territorios, pero cada reino mantuvo sus propias leyes e instituciones.
La Política Interior de los Reyes Católicos
Una vez terminada la guerra de sucesión en Castilla, Fernando e Isabel se dedicaron a pacificar sus reinos. Para ello crearon la Santa Hermandad en Castilla, un cuerpo policial que se dedicaba a luchar contra los bandidos que asolaban los caminos y contra los desmanes de la nobleza. También reorganizaron la justicia, y reforzaron la Chancillería, que era el máximo organismo judicial. Los Reyes Católicos decidieron asimismo aumentar su poder frente a las ciudades. Para ello nombraron corregidores, unos funcionarios encargados de imponer la autoridad de los reyes en todos los municipios de Castilla. Reforzaron la Hacienda real, para lo que arrebataron privilegios y tierras que sus antecesores habían otorgado a la nobleza. Y crearon un ejército profesional y permanente que se convirtió en uno de los más efectivos de Europa.
La Recuperación de la Población
El siglo XIV, toda Europa sufrió las consecuencias de una terrible crisis provocada por las malas cosechas, las guerras y las enfermedades. La agricultura no producía lo suficiente para alimentar a toda la población. Muchos suelos se habían agotado, fuertes lluvias provocaron la pérdida de cosechas. Gran parte de la población estaba desnutrida y muchas personas murieron de hambre. También fue un periodo de continuas guerras y revueltas populares, que asolaron las ciudades y los campos y provocaron muchas muertes. En 1348 se desató en Europa la peste negra, que arrasó todo el continente, y acabó con más de una cuarta parte de la población. Durante el siglo XV la situación mejoró y la población comenzó a recuperarse. Y en el siglo XVI la población creció mucho.
¿Cómo se Consolidaron las Monarquías Autoritarias?
Los reyes crearon una burocracia y una administración centralizada y profesional que dependía directamente del rey. Fortalecieron el ejército. Las tropas estaban pagadas por el monarca y obedecían sus órdenes. Aumentaron los impuestos para obtener ingresos con los que financiarse. No obstante, la aprobación de nuevos impuestos siguió estando sometida a los Parlamentos. Crearon una red diplomática para mantener relaciones con los países vecinos. Surgieron las llamadas monarquías autoritarias. La corte, o casa del rey, se instaló en una ciudad fija desde donde se dirigía el gobierno.
Castilla y Aragón en el Siglo XV
Cuando murió el rey Enrique IV en 1474, los castellanos se dividieron entre los partidarios de su hija Juana (apodada la Beltraneja) y los de su hermana Isabel. Esta última fue proclamada finalmente reina de Castilla, tras una guerra civil que duró 5 años. La Corona de Aragón, la muerte sin descendencia de Martín I en 1410 dejó vacante el trono. En 1412 se reunieron en Caspe 9 compromisarios, 3 por cada reino que formaba la corona (Aragón, Cataluña y Valencia) y nombraron rey a Fernando de Antequera, de la dinastía Trastámara.
La Unión Dinástica
En 1469 se habían casado Fernando, hijo del rey de Aragón, e Isabel, hermana del rey de Castilla. En 1477 Isabel se convirtió en reina de Castilla, y en 1479 Fernando sucedió a su padre en el trono aragonés. Se produjo entonces la unión de la Corona de Castilla y de la Corona de Aragón. Pero esta unión era solo una unión personal, Isabel y Fernando, los llamados Reyes Católicos, gobernaban conjuntamente sus territorios, pero cada reino mantuvo sus propias leyes e instituciones.
La Política Interior de los Reyes Católicos
Una vez terminada la guerra de sucesión en Castilla, Fernando e Isabel se dedicaron a pacificar sus reinos. Para ello crearon la Santa Hermandad en Castilla, un cuerpo policial que se dedicaba a luchar contra los bandidos que asolaban los caminos y contra los desmanes de la nobleza. También reorganizaron la justicia, y reforzaron la Chancillería, que era el máximo organismo judicial. Los Reyes Católicos decidieron asimismo aumentar su poder frente a las ciudades. Para ello nombraron corregidores, unos funcionarios encargados de imponer la autoridad de los reyes en todos los municipios de Castilla. Reforzaron la Hacienda real, para lo que arrebataron privilegios y tierras que sus antecesores habían otorgado a la nobleza. Y crearon un ejército profesional y permanente que se convirtió en uno de los más efectivos de Europa.