Clasificación de la Constitución de 1869
La Constitución de 1869 es una fuente primaria y directa, un documento original de la época, esencial para comprender el Sexenio Revolucionario. Por su naturaleza, es un texto de carácter jurídico y, por su contenido, la selección de artículos alude a aspectos de marcado contenido político. Fue promulgada el 6 de junio de 1869, durante el Sexenio Democrático, tras la revolución «La Gloriosa» de 1868, protagonizada por sectores progresistas, demócratas y republicanos contrarios al régimen de Isabel II. El autor es colectivo, redactada por juristas y diputados de las Cortes Constituyentes. El destinatario es público, dirigida al pueblo español, con la finalidad de ofrecer un marco constitucional que sirva de referencia legal y política.
Análisis de los Principios Fundamentales
Los artículos expresan los principios fundamentales del liberalismo político. Se afirma la idea de soberanía nacional, que ya aparecía en la Constitución moderada de 1845, pero ahora con un carácter claramente democrático, como se evidencia en el artículo 16. Las Cortes, cuyo objetivo primordial es elaborar esta constitución, la aprueban.
En los primeros artículos, se realiza un reconocimiento de derechos, incluyendo una amplia y detallada declaración de derechos individuales naturales e inalienables. El artículo 17 recoge el derecho a la libertad de expresión y opinión, así como la libertad de prensa, reconociendo libertades básicas. El artículo 21 reconoce, por primera vez, la libertad de culto y su ejercicio público.
Se establece que la soberanía nacional reside en la Nación y que todos los poderes proceden de ella. Se define la forma de gobierno como una monarquía constitucional, con una clara división de poderes:
- Poder Legislativo (artículo 34): reside en las Cortes, y el rey solo tiene la capacidad de sancionar y promulgar las leyes.
- Poder Judicial (artículo 93): reside en los tribunales, introduciendo la novedad del juicio mediante jurado.
El último artículo, relativo al gobierno de las provincias de Ultramar, muestra la intención de llevar a cabo una futura reforma en el gobierno de Cuba y Puerto Rico.
Contexto Histórico: El Sexenio Revolucionario
Esta Constitución se promulgó durante el Sexenio Revolucionario. El triunfo de la Revolución «La Gloriosa» en 1868 provocó el derrocamiento de Isabel II. Los revolucionarios buscaban establecer la democracia como sistema político. Se formó un gobierno provisional presidido por el general Serrano y se convocaron elecciones a Cortes Constituyentes por sufragio universal masculino, ganando la coalición del gobierno provisional.
La principal función de las Cortes Constituyentes fue redactar una nueva Constitución, tomando como precedente la Constitución «non nata» de 1856. Esta es la primera constitución democrática de la historia del constitucionalismo español, elaborada por representantes elegidos democráticamente y que recoge los principios de soberanía nacional y sufragio universal masculino. La nueva burguesía pretendía una efectiva división de poderes, fortaleciendo las Cortes y la independencia del poder judicial. El legislativo residiría en un Congreso y un Senado, y el judicial en los tribunales. Se incluyó una detallada declaración de derechos individuales y libertades democráticas básicas, además del reconocimiento de la libertad religiosa.
Se estableció una monarquía constitucional de carácter democrático. Tras la aprobación de la Constitución, se propuso a Amadeo de Saboya como rey, quien tenía una concepción democrática de la monarquía. Sin embargo, su reinado de dos años estuvo marcado por problemas constantes, como la tercera guerra carlista y la guerra de Cuba. Al quedarse sin apoyo, Amadeo renunció al trono en febrero de 1873, proclamándose la Primera República.
Conclusión: Un Hito en la Historia Constitucional Española
Esta Constitución ha sido considerada la más avanzada del constitucionalismo español del siglo XIX. Incorpora los principios de la democracia que triunfaban en Europa tras la revolución de 1848. Su fracaso y corta vigencia (desde 1869 hasta 1876, cuando se promulgó otra constitución de carácter moderado) se debieron a factores como la debilidad de las fuerzas políticas democráticas y el retraso social y económico de España. No obstante, su objetivo fue consolidar un Estado democrático, y en ese sentido, se considera la primera constitución democrática de la historia de España.