Sociedad y Educación en España (1875-1903): Transformaciones y Mentalidades

Sociedad y Mentalidad en España (1875 – 1903): La Educación

La Sociedad Española: Una Polarización Marcada

La sociedad española de la época estaba fuertemente polarizada, con una pequeña oligarquía privilegiada y una gran masa de población pobre. Las clases medias eran numéricamente reducidas.

La Oligarquía: Poder Financiero y Terrateniente

La oligarquía, de carácter financiero y terrateniente, era dueña de las tierras y del capital bancario. Surgió de la fusión entre la vieja y la nueva nobleza. La vieja nobleza, en declive debido a los efectos de la Revolución Liberal, intentaba asegurar su supervivencia mediante matrimonios con nuevos ricos. Estos matrimonios permitieron que las nuevas fortunas plebeyas se ennoblecieran, habiendo amasado su riqueza con la compra de propiedades agrarias y urbanas.

Burguesía No Ennoblecida y Clases Medias

Por debajo de la oligarquía, se encontraba un sector de la población formado por la burguesía no ennoblecida y las clases medias. Dentro de este grupo, destacaban:

  • Los profesionales liberales: Médicos, ingenieros, farmacéuticos, abogados, notarios…
  • Los empleados públicos: Funcionarios, debido al aumento y desarrollo de las instituciones del Estado.
  • Los militares: El ejército se convirtió en un medio de movilidad y ascenso social.

Las Clases Populares: Campesinos y Obreros

En cuanto a las clases populares, los campesinos pequeños propietarios eran numerosos en el norte y centro de España, mientras que en el sur, los jornaleros sin tierras constituían la mayoría de la población. La desigualdad en el reparto de la tierra generaba pobreza y dependencia económica, facilitando el control de la población por parte de los caciques. En las ciudades, las clases populares urbanas vivían en la miseria y con falta de estabilidad en el empleo. Los obreros aumentaron en número y se concentraron, impulsando el desarrollo de organizaciones obreras, tanto anarquistas como socialistas (PSOE en 1879, UGT en 1888).

El terrorismo individual era considerado «propaganda por el hecho» por los anarquistas. La acción colectiva, organizada por los sindicatos, buscaba la mejora de las condiciones laborales. La huelga se convirtió en la principal arma de lucha, considerada un instrumento de cambio revolucionario (anarquistas) o político (socialistas).

Transición Demográfica y Movilidad Espacial

La población experimentó una lenta transición demográfica caracterizada por:

  • Crecimiento de la población.
  • Alta mortalidad (sobre todo infantil).
  • Natalidad elevada.
  • Corta esperanza de vida.
  • Alta incidencia de catástrofes, epidemias y crisis de subsistencia graves debido a la pobreza, falta de higiene y deficiente sanidad pública.
  • Diferencias regionales: Mayor crecimiento en la periferia y en las zonas más desarrolladas y urbanizadas.

La movilidad espacial fue limitada, observándose migraciones internas (Madrid, País Vasco, Barcelona) y emigraciones transoceánicas (América). La urbanización también fue limitada en comparación con lo que ocurría en Europa. La población se duplicó.

Mentalidad y Estructura Familiar

Los efectos de una revolución liberal moderada como la que se produjo en España dejaron su huella. En la estructura familiar, la extinción de la familia extensa y la consolidación de la familia nuclear urbana aún eran escasas. La situación femenina seguía siendo igual.

La Educación: Leyes y el Papel de la Iglesia

Durante el reinado de Isabel II, se promulgaron las dos primeras leyes de enseñanza:

  • 1845: Plan Pidal, que establecía enseñanza primaria y secundaria pública y privada, y enseñanza universitaria solo pública.
  • 1857: Ley de Instrucción Pública de Claudio Moyano, que organizaba la educación universitaria en 5 facultades y establecía el Cuerpo de Catedráticos y las oposiciones de secundaria.

El Papel de la Iglesia

El papel de la Iglesia en la formación de la mentalidad del siglo XIX comenzó con los Moderados, que consideraban el catolicismo como un elemento fundamental de la identidad nacional y como freno moral para conseguir orden frente al radicalismo político y social. La Constitución de 1845 establecía la religión católica como oficial y la obligatoriedad del Estado de mantenerla mediante el presupuesto de Culto y Clero.

El Concordato de 1851:

  • Paralizó la desamortización.
  • Excluyó cualquier otro culto en base a la unidad católica de España.
  • Permitió a los obispos intervenir en la educación pública y en la libertad de imprenta.
  • Colocó a la Iglesia en contra de cualquier intento de secularización de la cultura y la educación.

A partir de esta posición de la Iglesia, se abrió en la sociedad un debate en torno a la secularización de la cultura. La reforma educativa liberal, especialmente en la Universidad, fue muy criticada por la Iglesia, que defendía: la unidad católica del Estado, la fe sobre la razón y la relación histórica entre la grandeza de España y el catolicismo.

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